‘Casino Royale’ uno de los mejores filmes de la saga Bond

Continuamos analizando las película de James Bond. Hoy el turno es para la cinta de 2006, ‘Casino Royale’, la primera cinta protagonizada por el actor británico Daniel Craig. Rescatamos la crítica de este filme de Bond, gracias al esfuerzo realizado por la página argentina SSSM, portal especializado en el personaje de Ian Fleming.

Ficha técnica

Gran Bretaña , 2006: Daniel Craig (James Bond), Eva Green (Vesper Lynd), Mads Mikkelsen (Le Chiffre), Judi Dench (M), Jeffrey Wright (Felix Leiter), Giancarlo Giannini (Mathis), Caterina Murino (Solange), Simon Abkarian (Alex Dimitrios), Isaach De Bankolé (Steven Obanno), Jesper Christensen (Mr. White), Ivana Milicevic (Valenka)

Director: Martin Campbell – Productores: Michael G. Wilson y Barbara Broccoli – Guionistas: Neal Purvis y Robert Wade con la colaboración de Paul Haggis, basados en la novela de Ian Fleming – Música compuesta por David Arnold

144 min, PG 13, Color – 17/11/2006: estreno mundial.

‘Casino Royale’

James Bond consigue obtener la categoría 00 (licencia para matar), tras asesinar a dos importantes criminales. Ahora se encuentra en Madagascar, donde es enviado a capturar a un peligroso terrorista llamado Obanno. Pero el criminal se da a la fuga, y 007 logra detenerlo en medio de una embajada, donde la operación termina en un gran escándalo. M, la jefa del departamento doble cero, intenta por todos los medios disciplinar al nuevo agente, pero Bond resulta ser incorregible. Infiltrándose en el departamento de M, obtendrá una pista – a partir del celular de Obanno – que lo llevará a Bahamas, donde encontrará a un individuo llamado Dimitrios, que resulta ser un intermediario en una vasta red internacional. Y siguiendo el rastro, Dimitrios resultará ser un hombre de confianza del banquero internacional Le Chiffre, dedicado a explotar recursos financieros para el terrorismo. 007 termina por arruinar una operación en la cual Le Chiffre había invertido dinero de los terroristas para obtener un rédito personal.

Comparaciones

Casino Royale no está a la altura excepcional de GoldfingerPero, dentro de cómo viene la saga de treinta años a esta parte, es un pequeño clásico. Uno puede compararlo con Al Servicio Secreto de Su Majestad, en cuanto a la seriedad y respeto con que ha sido tratado el tema y al personaje. Y sumando a esto que Daniel Craig es un actor de muy buen rango interpretativo, uno puede asegurar que este es uno de los mejores filmes de la saga desde la gran aventura del oro de 1964.

Los orígenes de Bond

Cualidades no le faltan a la película. 007 ha regresado a sus raíces y, si se quiere, es el enfoque más novedoso de los últimos treinta años. El tema es que el personaje ha recuperado su esencia asesina. Cuando uno ve la película, uno se lleva varias sorpresas: Bond pelea a mano limpia y de manera despiadada con varios guardias en la secuencia de la embajada; liquida a algunos esbirros en el casino; y hasta en un momento de frustración, toma un cuchillo de mesa y se dirige a matar a su objetivo en medio del público. Decidido, sin miramientos. Uno podría argumentar que un punto de vista similar ocurrió en la era Dalton, en especial con Licencia para Matar. Pero ahora es diferente. Y la razón es Daniel Craig, el arma secreta del filme, que logra despertar nuestra simpatía por este asesino del servicio secreto británico.

Daniel Craig

Para Craig este es un triunfo personal. En contra de viento y marea, no sólo no ha sucumbido a las presiones, sino que su interpretación en Casino Royale es confidente, terriblemente seguro de sí mismo, y cómplice por momentos con la platea. Tampoco es prematuro decir que el Bond de Craig es una secuela directa de la era Connery. No sólo recupera la esencia del escocés, sino que por momentos hasta puede que la supere. Si durante el resto del filme Craig es equiparable a Connery, los quilates interpretativos en la secuencia mencionada de la tortura (desnudo y violentado por Le Chiffre) se lucen y eso es algo que ningún actor que haya interpretado a 007 en la saga jamás hubiera podido resolver de manera adecuada. A excepción de este rubio feo y odiado, que resultó ser la gran sorpresa para todo el mundo.

Bondgirl

Posiblemente también ‘Casino Royale’ sea uno de los filmes Bond mejor actuados a nivel de elenco. Hay tridimensionalidad en todos los personajes, todos se desenvuelven muy bien en la pantalla. La Vesper Lynd de Eva Green es agradable, desenvuelta, pero no la típica muñeca idiota que sucumbe a los brazos de 007 como solía suceder en los 60 y 70. Es una mujer emancipada, madura, con una posición de poder, que no le resulta fácil de conquistar a Bond. Uno puede ver lo fácil que 007 se lleva a la cama a Solange (la mujer del traficante Dimitrios), lo que siempre fue lo usual en la saga; y el trabajo que le da, entre roces, choques y guiños, seducir a Vesper. En un momento, 007 le dice a Vesper que ella no es la clase de mujer que le interesa. Es un romance mucho mejor desarrollado que el de Tracy y Bond en OHMSS.

El nuevo Bond

Bond es un hombre de recursos que tuvo como influencia las películas de ‘Jason Bourne’, que utiliza lo que tenga a mano para aniquilar al enemigo que combate en ese momento (como en la secuencia en Venecia). Se castiga duro e intenso con los asesinos – la pelea pre títulos en el baño es una de las mejores de la serie, desde las épocas de Desde Rusia con Amor con la batalla campal entre 007 y Grant en el tren -. Físicamente, el cuerpo de Craig se encuentra muy trabajado, y ahora la sensación de que Bond puede realizar proezas físicas es real (en especial en la fabulosa persecución de free running en Madagascar); sin contar de que da impresión de fuerza y amenaza. Y si durante todos estos años tenía el concepto del espía suave y dandy que podía ser asesino, esta versión 2006 es la de un Bond comando. Craig luce bien en smoking, pero – por postura y corte de pelo – es un Bond que luce mejor en acción que tomando Martinis.

El villano

Ahora, pasando a la trama, la misma es ciertamente una mejora expandida del original. El acento está puesto en el realismo. Bond sangra, se golpea mal, llora, bromea, sufre. Comete torpezas y posee un ego enorme, que lo lleva a cometer errores. Se enamora y, por lo tanto, es mucho más humano. Del otro lado de la línea, Le Chiffre es un villano más mundano. La primera reacción de todo el mundo, al escuchar las primeras noticias del filme, es que esperaban una suerte de clon de Orson Welles (como en la parodia de 1967). Pero este Le Chiffre de Mads Mikkelsen sólo está interesado en el dinero. Es joven, tiene un ojo con nube que sangra ocasionalmente, y un corte de pelo a lo Hitler; hasta allí llega su excentricidad. No quiere dominar el mundo, tampoco tiene ideologías, a lo sumo lo guía la avaricia. Es un villano cruel pero también víctima (la guerrilla africana – de la cual ha perdido los fondos – lo presiona muy mal en algunas escenas del filme).

Más realista

Si bien es cierto que la historia tiene los pies más sobre la tierra que una inmensa mayoría de filmes de la saga, aceptemos que no hablamos de un realismo documental. Difícilmente la lucha contra el terrorismo se desarrolle tal como figura en el filme; pero no es un Bond fantástico con satélites mortales y autos invisibles. En un momento, Bond resulta envenenado y acude a su auto, donde tiene aparatos que permiten analizar la sangre, e incluso un mini desfibrilador. Y si los guionistas toman en cuenta este dato, no resultaría extraño afirmar que en las próximas entregas no veamos más a Q ni a alguno de sus maravillosos juguetes.

El filme

Casino Royale’ es un filme largo, pero no uno pesado. Los 144 minutos pasan volando. El núcleo de la novela está allí, pero las circunstancias que llevan a 007 al Casino Royale están mejoradas. Bond arruina una operación financiera que Le Chiffre ha montado con una compañía aérea, y 007 va a quitarle el resto financiero que le queda durante una partida de Poker en el casino de Montenegro. Quizás el enroque de Chemin de Fer por Poker haya sido el adecuado – es más interesante mentir en el Poker -, y la escena está filmada con bastante tensión. El personaje de Mathis, a su vez, figura como interlocutor hacia la platea, detallando lo que sucede realmente en esa mesa de juego.

El final

La escena en sí no está mal – por el contrario, es muy buena -, pero da la impresión que el libreto comienza a trampear con la conducta de algunos personajes. La aparición de algunos villanos salidos de la nada es un alevoso dispositivo del guion. La redención final de Vesper también resulta artificial. Lo que sí termina por compensar todo esto es la resolución del romance Vesper – Bond, que me parece muy bien trabajado y creíble por la química de ambos personajes. 

Banda sonora

Otros puntos destacables son la presentación, la banda sonora y el tema original. La presentación es algo extraña, casi sesentista, Arnold regresa a las fuentes, siendo mucho menos eléctrico y más orquestal. Hay poco y nada del tema de Monty Norman; pero cuando aparece, al final, es la mejor versión post John Barry, incluyendo la guitarra eléctrica original y alterando brevemente el ritmo. Es de lo mejor de Arnold desde su debut en Tomorrow Never Dies.

Conclusión

‘Casino Royale’ es un filme excelente. Es una reinvención de 007 para estos tiempos, y es más realista que la mayoría de filmes de la saga. Es un triunfo de Daniel Craig, que se ha hecho para sí con el personaje de entrada donde todos (y absolutamente todos) los otros actores siempre comienzan con dudas. Craig, el guion y el director, han recuperado el espectáculo adulto de la época Connery. Tendrá algunas incongruencias de estilo, pero son muy menores. Pero sin duda es un nuevo clásico.

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