Sábados de espías: ‘I Spy’ la serie de televisión en la década de los 60

Y cada sábado en nuestro portal de Bandas Sonoras, dedicamos un espacio para hablar de esas películas de espías o series de televisión que tuvieron un importante éxito gracias a la franquicia de James Bond y al fenómeno de la Bondmanía. Hoy en Sábados de espías: ‘I Spy’ la serie de televisión en la década de los 60 (1965-1968).

Ficha técnica

Título original: I Spy Temporadas: 3 (83 episodios) Duración de cada episodio: 50 minutos Años de producción: 1965-1968  Temática: Thriller Subgénero: Epionaje – Acción Tema: Dos agentes de un desconocido servicio de inteligencia llevan a cabo misiones en todo el mundo desarrollando un gran sentido del humor y predisposición para la aventura. Actores: Robert Culp, Bill Cosby, Kenneth Tobey, Arthur Batanides, France Nuyen, James Hong.

‘I Spy’

Esta fue una serie de aventuras televisivas de agentes secretos americanos. La misma funcionó durante tres temporadas en la NBC desde 1965 hasta 1968 y se unió a los agentes de inteligencia estadounidenses Kelly Robinson (Robert Culp) y Alexander «Scotty» Scott (Bill Cosby), que viajaban encubiertos como «fanáticos del tenis» internacionales. Robinson se hace pasar por un aficionado con Scott como su entrenador, jugando contra oponentes adinerados a cambio de comida y alojamiento. Su trabajo consistía en perseguir villanos, espías y mujeres hermosas.

El auge de Bond

Los 60 fueron le era dorada de lo que podríamos llamar “el agente secreto de fantasía”. Abrió la brecha James Bond, pero por ella circularon simultáneamente El agente de Cipol (1964-1967), Misión Imposible (1966-1973), Los Vengadores (1961-1969), Audacia es el juego (1968-1971) y en terrenos muy coincidentes, productos tan divergentes como Los invencibles de Némesis (1968), Jim West (1965-1969) y Superagente 86 (1965-1970). Así pues, en principio, no se trataba de una serie muy original, pero tenía su encanto, ya que fue una de las primeras series protagonizadas por un actor negro Bill Cosby, junto a Greg Morris en Misión Imposible.

La historia

Lo más curioso es que en la serie se hiciera alusión a algún servicio secreto realmente existente. Simplemente, los dos protagonistas, “Kelly Robinson” y “Alexander Scott”, eran agentes secretos, de una agencia tan secreta que ni se pronunciaba el nombre. Pero la gracia estaba en que viajaban por todo el mundo, siempre protegidos por sus coberturas: “Kelly” y “Scott” eran tenistas, aficionado el primero y su entrenador el segundo. En cada episodio (y se filmaron 83), ambos encuentran villanos de muy distinta naturaleza y mujeres fatales que colaboran con las fuerzas del mal o, simplemente, tratan de desviarlos de sus misiones.

El fenómeno Bond

La clonación de series de espías obedece a un motivo mucho más banal: simplemente, el éxito de masas a escala mundial que supuso la proyección de Agente 007 contra el Doctor No (1962), Desde Rusia con amor (1963), Goldfinger (1964) y finalmente Operación Trueno (1965), no dejaban lugar a dudas: en cuatro años, cuatro películas que popularizaron el tema, la presencia de mujeres fatales, la figura de invencibles agentes secretos, están en el origen de Yo soy espía más que ninguna otra causa.

La serie

En Yo soy espía encontramos las mismas dosis de humor e ironía presentes en El agente de CIPOL. Ambas series eran “viajeras” y los protagonistas desarrollaban sus aventuras en los parajes más exóticos y atractivos, pero, a decir verdad, Yo soy espía, insistió más en este aspecto: en los distintos episodios aparecen escenas filmadas en Marruecos, San Francisco, Tokio, Acapulco, Madrid, Atenas, Roma, Florencia, Venecia Hong-Kong, Las Vegas, etc, etc. Nunca se había visto tal despliegue de medios y tales periplos para filmar y ambientar una serie televisiva.

Conclusiones

Finalmente fue una serie entretenida, ágil, con buena fotografía y con una interpretación a la altura de lo que se requería de ambos protagonistas, Yo soy espía, será recordada en sí misma y como reflejo de una época en la que el cine todavía era el “séptimo arte” y contaba con una valoración muy por delante de la televisión. Por eso, cuando los espectadores estaban enganchados a la serie 007, la televisión les ofrecía este tipo de productos, dignos, pero menores en relación a la protagonizada por James Bond.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*